SOBRE EL AUTOR |
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ALEJANDRO LARRIERA
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Médico Veterinario egresado de la Universidad Nacional del Litoral en el año 1981.
Especializado en Conservación y Manejo de Fauna Silvestre.
Director del Proyecto Yacaré en Santa Fe, Corrientes y Formosa.
Vice Presidente a nivel Mundial del Grupo de Especialistas en Cocodrilos de la UICN.
Autor de tres libros sobre conservación y manejo de cocodrilos.
Autor de mas de 200 trabajos científicos en revistas con Comité Editorial de todo el Mundo.
Responsable de la Cátedra de Manejo de Fauna y Flora en la Lic. en Biodiversidad de la UNL
Ex Director Provincial de Recursos Naturales de la Provincia de Santa Fe
Ex Subsecretario de Recursos Naturales y Pesca de la Provincia de Santa Fe
Director General de Manejo Sustentable de Fauna y Flora de la Provincia de Santa Fe.
Conductor del Programa Televisivo "ECO", desde 1997 hasta 2005.
Columnista Invitado del Programa Televisivo "Viva al Aire Libre"
Columnista Invitado en el Programa Radial "De Frente" (LT9; Miércoles 11,30hs.)
Co Conductor del Programa Radial "Mejor Imposible" (FM Laser; Domingos de 9.00hs a 13.00hs.
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30/08/2009 - 11:24 hs.
Se me ocurre recordar esto ahora, no por la proximidad de la fecha, ya que no es el caso, sino porque uno de los fundadores de la modalidad patotera de impedir la circulación de bienes y personas, está hoy otra vez desesperadamente al borde de las rutas, tratando de cortar nuevamente, aunque ya desde la actividad que le ha dado mas trascendencia durante los últimos años, como es la denominada “protesta del campo” por el tema de la “125”. El mediático Alfredo De Angelis, o el Jacobo Winogrand del ruralismo como me gusta llamarlo, logró sus picos máximos de audiencia el año pasado, gracias a la enorme torpeza del gobierno nacional, que lo metió preso por el piquete en la ruta 14, en el peor momento y escenario que se hubiera podido elegir. A pesar de que para muchos nació a la fama por esos días, el personaje no era ningún improvisado en esto de despreciar los derechos de los demás, ya que hizo prácticamente un doctorado en la materia, en sus muchos años de ensayos en el arroyo verde de la ruta 136, al lado de Gualeguaychú.
Si bien los cortes de rutas, calles y puentes son una mecánica habitual desde el año 2002 hasta nuestros días, los piquetes pseudo ambientalistas anti Botnia, han tenido la particularidad de incorporar a las clases media y media alta a ese sistema extorsivo de protesta. Hay que reconocer que si bien algunos criticamos desde un principio (y hablo del año 2004), tanto los fundamentos como la mecánica de la protesta en Entre Ríos, para la mayoría de los medios de prensa la lucha era patriótica, genuina y con un altísimo contenido democrático. Seguramente eso estaba relacionado con que los cortadores en este caso eran “gente como uno”, y no sectores marginados, subeducados y subalimentados, como los integrantes de los habituales piquetes en el país. Para el gran público de clase media argentino, los piqueteros de Gualeguaychú resultaban desde simpáticos y románticos, hasta admirables y ejemplares, y conscientes de eso tanto los gobiernos provincial como el nacional, en vez de desalentarlos como correspondía, los financiaron y pretendieron usarlos como modelos, poniendo en ridículo a nuestro país ante el mundo, y ante nosotros mismos, aunque muchos no lo hayan querido ver en su momento.
Durante algunos días del año pasado, tanto el gobierno como todos los argentinos, tuvimos que padecer los cortes de ruta por la lucha del campo en contra de la 125, y quién enarboló la bandera mas alta y visible en los piquetes, definidos entonces como de la “abundancia” (otra torpeza gubernamental), fue justamente el especialista De Angelis. Nuevamente la medida fue simpática para la mayoría, al menos los primeros dos o tres días, seguramente porque también allí estaban los sectores medios, medios altos y ahora también los altos, de nuestra sociedad agrícola ganadera y política de oposición, pero con el paso del tiempo (medido en horas), la simpatía se transformó en neutralidad, y luego en franca incomodidad y desaprobación. Una cosa claro está, es leer sobre la lucha en los diarios, y otra muy diferente es quedarse clavado en la ruta, o ir al súper y que no haya leche o pan, o tener que parar el arreglito de la cocina porque no llega el cemento, o quedarnos a pata porque no llegan los repuestos del auto, o lo que sea que nos afecte directamente. En otras palabras, cuando uno tiene que pagar los platos rotos de la fiesta, la música ya no suena tan linda.
Entonces porqué el apoyo popular a los piquetes del campo duró tan poco?, si lo comparamos con el del arroyo verde, que incluso hoy sigue. Muy simple, los damnificados por este último no son todos los argentinos, sino solo un puñado de turistas frustrados que deben hacer mas kilómetros para ir a Punta, mas algunas familias uruguayas y entrerrianas que quedaron partidas, y algunas decenas de familias de pequeños comerciantes que vivían del paso internacional, que nunca tuvieron ni voz ni voto en el conflicto, y que hoy viven prácticamente de la mendicidad. De hecho, a pesar de haberlo intentado, los piqueteros nunca pudieron cortar el ingreso a Buque Bus, entre paréntesis el gran beneficiado por la protesta, porque claro está, una cosa es tolerar un corte en una ignota ruta entrerriana mientras lo miro por tele y otra muy distinta tener que escuchar los reclamos de los damnificados en pleno corazón concheto de Puerto Maderos.
Otro motivo de reflexión, no menor, es que los asambleístas de Gualeguaychú, identificaron como casi el único problema ambiental en la región, no los desmontes y la masiva aplicación de glifosato que ellos mismos practican, no los incendios intencionales en las islas con fines ganaderos, no el envenenamiento alcalino que generan sus proyectos turísticos termales, ni siquiera la sobreexplotación desaprensiva de sus recursos pesqueros, perdón, de nuestros recursos pesqueros. No, nada de eso, el problema parece ser solo la instalación de una planta productora de celulosa en la otra orilla, que luego de dos años de pleno funcionamiento, a pesar de los apocalípticos pronósticos amateurs y sin sustento de los piqueteros, no provocó ningún cambio ni en la flora, ni en la fauna, ni en la calidad del agua y del aire. Solamente el atendible, es cierto, pero no tan dramático, efecto visual, que de ninguna manera justificaba semejante zafarrancho.
Por el hecho de que no les gusta como se ve la planta, acusan de terrorista ambientales al país número uno del mundo en cumplimiento ambiental (Finlandia), y al país número uno en Latinoamérica en la misma categoría (Uruguay).
Resulta lamentable que en sus momentos de máxima difusión, el tema haya sido expuesto como “causa nacional”. Incluso cuando parecía que la cosa empezaría a tener cierta razonabilidad, y que la Argentina dejaría de hacer papelones, que por cierto nos costarán dinero por generaciones, el por entonces presidente Kirchner, en la cumbre del MERCOSUR en Chile, bajo a abrazarse con los De Angelis que habían pagado sus pasajes con fondos oficiales y pomposamente les dijo: “Su lucha es la nuestra”. Otra torpeza que como en el ludo matiz, nos volvió a poner en el punto de partida”. Tal vez una de las cosas mas patéticas, es que la mayoría del pueblo desinformado llegó a colocar el tema en una supuesta agenda ambiental, por encima de cuestiones que sí son urgentes y de efectos catastróficos, como la deforestación para el cambio en el usos del suelo, la minería a cielo abierto o la contaminación de los ríos, cuestiones que casi no han ocupado espacio en los medios.
Un claro ejemplo de la capacidad de algunos para ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, es una frase que tuve que escuchar cuando aún era funcionario provincial en el año 2007, y estaba reunido en Buenos Aires pidiendo a la nación que no se habiliten nuevos cupos de exportación de pescado, porque la situación de la especie era muy preocupante y desde Santa Fe no íbamos a acompañar. Entre Ríos por supuesto, estaba presionando para todo lo contrario. En aquella ocasión, entró a “apretarnos”, en compañía de un representante de los pescadores y del dueño del frigorífico mas grande de la Provincia, el Intendente de una de las ciudades mas reconocidas como sobre explotadoras del recurso. Su breve discurso fue antológico, y pinta de cuerpo entero una grave deformación intelectual. El Intendente dijo con tono melodramático: “Los entrerrianos no sólo tenemos que soportar que nuestros hermanos uruguayos contaminen los ríos y envenen a nuestro niños con Botnia, sino que encima ahora nuestros hermanos santafesinos no nos permiten pescar y explotar nuestros recursos naturales”. Luego salió lo mas pancho para sumarse al piquete que hacían los supuestos pescadores en calle Paseo Colón, frente a la Secretaría de Agricultura de la Nación. Ni al mismo Discépolo se le hubiese ocurrido poner esto, junto a la biblia y el calefón de su cambalache.
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COMENTARIOS |
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Que increible. Me encuentro con la incipiente y rapaz patota botniana aquí. Y claro, donde mas. Si el autor es ex-funcionario de Santa Fe, donde años y años se ha permitido envenenar el Paraná desde Ctan. Bermudez. Dios los cria, ellos....
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| PUBLICADO POR: Mariano el 04/09/2009 a las 17:20 hs. |
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Es un poco largo pero fácil de leer
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| PUBLICADO POR: Segundo el 04/09/2009 a las 0:29 hs. |
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Muchas gracias por los comentarios y los aportes.
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| PUBLICADO POR: alejandro el 03/09/2009 a las 0:01 hs. |
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...“Los entrerrianos no sólo tenemos que soportar que nuestros hermanos uruguayos contaminen los ríos y envenen a nuestro niños con Botnia, sino que encima ahora nuestros hermanos santafesinos no nos permiten pescar y explotar nuestros recursos naturales”....
Bueno, ¿ no consideraba el gobernador que en realidad en Santa Fe los estaban protegindo de la "terrible" contaminación de Botnia ?
Tragicómico.
Sería muy positivo que entre los aullidos de Zulma Lobato y los puterios del Ogro Fabiani, con la llegada de las definiciones en la Haya el tema se instalara nuevamente entre el público argentino, pero ésta vez con el tratamiento que nunca tuvo de parte del periodismo: Todavía lo recuerdo a Malnati de La Liga, en un avion, comparando Puerto Piray con Botnia !
Hasta Lanata tuvo su momento. Y Pablo Granados y Martín Siciolo, junto al enano, tambíen aprovecharon el momento.
Entonces, para el gran publico que venía haciendo zapping entre las cámaras ocultas de Tinelli y el puterío revisteril de turno, lo que quedó, es que la biblia, estaba en la mesa de luz, y el calefón, conectado y en el baño.
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| PUBLICADO POR: Gustavo el 01/09/2009 a las 22:40 hs. |
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vengo de Bustismos, directo a la nota, me parecio brillante!
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| PUBLICADO POR: silvia vazquez el 01/09/2009 a las 14:40 hs. |
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Muy buena descripción de lo que es el corte de ruta hacia un país vecino y la demagogia de algunos dirigentes rurales como De Angelis y la inoperancia e incompetencia de quién era en aquel momento presidente de los argentinos Nestor Kirchner y como también hoy le cabe a la señora presidente Cristina Fernandez los mismos adjetivos.
Señor Alejandro Larriera, lo felicito por ser objetivo y ver la realidad de este conflicto absurdo e inexplicable, que no hizo mas que dividir a dos pueblos históricamente hermanados y profundizar en una crisis económica a ambas orillas del río Uruguay.
Que Dios se apiade de ellos y el Diablo se los lleve...ni olvido ni perdón!!!
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| PUBLICADO POR: Ruben el 31/08/2009 a las 16:01 hs. |
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Estimado Sr. Larriera:
Excelente artículo! Aún recuerdo las denuncias y protestas de los funcionarios de Santa Fé, hartos y recontra-hartosd de los incendios de pastizales y campos entrerrianos, justo en la costa, que llenaban de humo las ciudades santafecinas.
Y nada, pura promesa de parte de Jorge Busti, pero nunca un hecho o una acción. Demagogia barata, típica de los gobernantes de Entre Ríos, que parece que con el discursito progre y ecologistas dejan contentos a los votantes.
Los pescadores entrerrianos no sólo sobreexplotan el río Paraná, también lo hacen en el río Uruguay, con una pesca muchísimo mayor que sus pares charrúas.
Para más hipocresía, los pescadores de Gualeguaychú están realizando pescas RECORD... en las cercanías de Botnia.
Y los funcionarios e inspectores están cansados de hacer redadas e incautar toneladas de peces obtenidos en forma ilegal, que terminan siendo donados a instituciones de bien público de Gualeguaychú y alrededores. ¿De dónde sale tanto pescado, apto totalmente para consumo humano? Del río Uruguay, frente a Botnia y alrededores.
La hipocresía, normalmente, tiene un límite. En Entre Ríos no.
Un fraternal abrazo.
Antonio Giossa
www.bustismos.com
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| PUBLICADO POR: Antonio Giossa el 31/08/2009 a las 14:27 hs. |
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Mis felicitaciones por la nota.
Clara y objetiva...
Ojalá hubiera en Argentina, mas periodistas como Ud. que no hablan para la tribuna ni temen no ser "políticamente correctos".-
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| PUBLICADO POR: Mauricio Chalanza el 31/08/2009 a las 14:06 hs. |
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